
El Día Internacional de la Madre Tierra se celebra cada 22 de abril para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Fue proclamado oficialmente por las Naciones Unidas en 2009, aunque su origen se remonta a 1970, cuando millones de personas salieron a las calles para exigir una mayor protección del medio ambiente.
Llamarla “Madre Tierra” es una forma de reconocer que todos los seres vivos estamos conectados. Como una madre, la Tierra nos cuida, nos alimenta y nos sostiene. Pero también nos advierte cuando la dañamos: a través del cambio climático, la pérdida de especies, la contaminación y los desastres naturales.
Este día es una invitación a reflexionar sobre cómo vivimos y cómo nuestras acciones afectan al planeta. También es una oportunidad para actuar: cuidar el agua, reducir el uso de plásticos, ahorrar energía, plantar árboles y apoyar prácticas sostenibles son solo algunos ejemplos.
Cuidar a la Madre Tierra es cuidar nuestro futuro.
Cada gesto cuenta. Porque no hay un planeta B.



