
Se estima que 01 de cada 05 peces capturados proviene de la pesca ilegal o irregular.
Cuando ese pescado termina en nuestros platos, somos cómplices involuntarios de prácticas insostenibles y, a menudo, delictivas, que dañan nuestro bienestar futuro y la sostenibilidad de nuestro planeta.
En 2015, la Comisión General de Pesca del Mediterráneo de la FAO propuso que se pusiera en marcha una iniciativa para declarar un Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada, lo cual es una de las mayores amenazas para nuestros océanos, ya que afecta a la sostenibilidad de las pesquerías, a los medios de vida de los pescadores y las comunidades costeras, a la protección de los ecosistemas acuáticos y a los consumidores.
“Entre todos podemos ayudar a cambiar esa tendencia”.



